
Las
restauraciones de amalgama o calzas metálicas siguen siendo una
gran restauración que si está bien hecha, y funcionará
durante muchos años. Pero en el siglo XXI las indicaciones para
una restauración de este tipo son muy pocas: cambio de una amalgama
por otra, limitación economica del paciente y falta de entrenamiento
del operador. Las resinas posteriores o calzas blancas, han visto una
mejora muy significativa en la ciencia de los materiales en los últimos
años y su uso no se puede relacionar con aquel de apenas hace
7 u 8 años. |
En
todas las piezas poseriores en donde se indique hacer una calza o restauración
directa se puede realizar una resina. Las resinas se adhieren al diente
por lo que producen menos recidiva de caries, se pueden reparar sin
quitar toda la restauración, la cantidad de diente sano que se
elimina es hasta un 60% menor que en amalgamas por lo que son más
conservadores, refuerzan la pieza contra fracturas y obviamente son
más estéticas. Son mucho más difíciles de
hacer que una amalgama, por lo que requieren de mucho más tiempo
clínico y por lo tanto son más costosas. |
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